25.05.2017

NOTA DE PRENSA

 

El pasado 23 de mayo fueron examinados nuevamente en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (CS-ONU) los asuntos relacionados con el llamado dossier químico sirio. La troika occidental de miembros permanentes del Consejo intentó imprimirle al análisis un marcado sesgo anti AlAssad y antirruso. Una vez más se puso de manifiesto que a los recriminadores de Damasco no les interesa desentrañar la verdad en una cuestión de trascendencia mayor: quién está, en realidad, detrás del posible empleo de gas sarín el 4 de abril del año en curso en la provincia siria de Idlib. Los representantes de los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia impugnan desesperadamente los intentos de esclarecer cuán fundamentado sea el veredicto a distancia que ellos emitieron acerca de la supuesta e incuestionable culpabilidad del gobierno de Bashar Al-Assad por el ataque químico en el poblado de Han-Sheihun.

Se trata de un espectáculo inconcebible. A casi dos meses del momento en que se produjo el incidente químico, nadie parece estar apurado por trasladarse a Han-Sheihun con el objetivo de valorar todos los sucesos en torno a un asunto tan sonado. Es más, la posición de Occidente excluye hasta la posibilidad de realizar una visita a la base aérea de Shairat, donde, a juicio de ellos, se almacenaba el sarín que se empleó en Han-Sheihun.

Lamentablemente, la Misión de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), encargada de atestiguar los casos de empleo de armas químicas (MISIÓN) y que en más de una ocasión ha pospuesto el viaje a Han-Sheihun alegando problemas de seguridad, no se muestra nada diligente en este sentido. Por su parte, la dirección del Mecanismo Conjunto PAQ-ONU para la investigación de los casos de empleo de armas químicas en Siria (MECANISMO), por ahora no va más allá de delinear un plan de indagaciones en el que habrán de precisarse los sitios que deberán ser visitados, las personas que deben ser interrogadas y los documentos que deben ser requeridos.

La posición rusa con respecto a lo que está ocurriendo es conocida por todo el mundo y muy clara: la investigación del incidente debe llevarse a cabo con todo rigor en conformidad con los mandatos aprobados por el CS-ONU y la OPAQ para el MECANISMO y la MISIÓN, y con absoluto apego a las normas, regulaciones y procedimientos investigativos previstos en las correspondientes resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Convención sobre Armas Químicas (CSAQ). Resulta ineludible visitar Han-Sheihun y Shairat, es decir, tanto el sitio donde se llevó a cabo la atroz acción, como el lugar supuestamente relacionado con ella. Es categóricamente inaceptable la nociva práctica instaurada por el MECANISMO y la MISIÓN en su actividad de investigar a distancia y basarse en las declaraciones de dubitables testigos y de hasta de víctimas inventadas. Se agilizan notablemente los recursos de ONG comprometidas desde hace ya mucho tiempo y que tienen vínculos bien ajustados con grupos terroristas e insurrectos. No estamos ante una burda imitación de lo que debería ser su trabajo, nos encontramos ante una falsificación consciente y premeditada que persigue objetivos políticos muy bien definidos.

Una vez más, convocamos a nuestros colegas de Occidente que continúan dando bravata con sus cuasipruebas, para que respondan a una serie de interrogantes muy concretas. En particular, ¿durante la recolección de las pruebas médicas y de otro tipo se observó el procedimiento básico establecido por la CSAQ en cuanto a la secuencia de las operaciones a ejecutar con el fin de garantizar la preservación de las pruebas materiales (chain of custody) ? ¿Acaso no es hora ya de dejarse de inventar acusaciones serias a partir de montajes de materiales de video e información no fidedigna que aportan a granel al MECANISMO y la MISIÓN la intransigente oposición siria y sus padrinos en el exterior?

Retomando el tema de la visita a Shairat, debemos recordar que desde el mes de abril Damasco les ofreció a los especialistas garantías oficiales de que podían acceder a ese lugar con toda seguridad. Es más, el gobierno de Siria exigió que se organizara la visita sin dilación alguna con lo que evidenció su disposición a cumplir las obligaciones derivadas del punto 12 del mandato (términos de referencia) de la MISIÓN y de los postulados del punto 15 de la Parte XI del Anexo de la CSAQ para inspecciones. Allí se establece claramente que el grupo de inspección (de la OPAQ) tiene derecho a acceder a cualquier sitio que pueda estar involucrado en el supuesto empleo de armas químicas. Así las cosas, existen todas las premisas para organizar la visita desde el punto de vista de los requisitos de seguridad y del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la Convención, lo que contrasta ostensiblemente con la pasividad del MECANISMO y la evasiva posición asumida por la dirección de la OPAQ, la cual considera que visitar la base aérea escapa de la competencia de la MISIÓN.

Nosotros insistimos en que a la investigación en la base aérea de Shairat, además de la MISIÓN, debe incorporarse el MECANISMO. Recordemos que en el punto 6 de la parte dispositiva de la Resolución 2319 del CS-ONU a este Mecanismo Conjunto se le prescribe palmariamente ofrecer sus oficios a la OPAQ. La Resolución 2325 del CS-ONU, que fue la que propiamente instituyó este mecanismo, incluye los puntos 3 y 4 en los que se recoge la exigencia de establecer quién es responsable por el acopio y almacenamiento de armas químicas. Además, en el punto 7 de la referida resolución queda muy claramente especificada la necesidad de brindar acceso total a todos los sitios vinculados a la investigación. ¿Por qué entonces nuestros oponentes ignoran soberanamente esta regulación?

Hay toda una serie de países además de nosotros - para los que la visita a Shairat resulta imprescindible a partir de hechos y circunstancias conocidos hoy día (punto 7 de la Resolución 2235 del CS-ONU).

Exigimos a la dirección del MECANISMO y a la Secretaría Técnica de la OPAQ que sin más dilaciones se adopten medidas encaminadas a corregir la situación y se envíen de inmediato especialistas a Han-Sheihun y Shairat, que se garantice un examen integral e imparcial de todas las circunstancias en torno a este caso, y que se acometan todas las acciones previstas en los mandatos a fin de establecer de la manera más exacta posible quiénes son las personas, organizaciones, grupos o gobiernos que emplearon sustancias químicas, incluido cloro o cualquier otra sustancia química tóxica como arma de guerra en la República Árabe de Siria, así como los organizadores o promotores de su empleo o que en modo alguno hayan estado implicados en su utilización (punto 7 de la Resolución 2235 del CS-ONU).

Continuar soslayando una investigación con todo rigor, solo conduciría a cuestionarse la ompetencia del MECANISMO y la MISIÓN, respectivamente, y la improcedencia de su existencia.